Tengo una gran obsesión a las clavículas, son como adornos en la piel, cuando se dividen y crean una estética con el cuello es algo fenomenal, donde se complementa lo físico y mental. También me gustan las entradas debajo del ombligo, una invitación a visitar la lujuria, son un pase libre a la entrega espiritual. No olvidemos los ojos, puertas del alma para unos, pero para mi son la vida. La mirada es la forma donde podemos comunicarnos sinceramente, donde la palabra mentira es inexistente, finalmente el complemento perfecto, las cejas, el contorno de la belleza, la intensidad encarnada al cuerpo, si es de volverme loca, me vuelvo loca con un par de ellas, negras y rellenas.... Últimamente te estoy extrañando.