Se conocieron hace años pero las palabras eran cortas. Un hola, chevere y por ahi unas sonrisas (de los chistes de los profesores) eran las señales que en un corto futuro la vida los iba a unir.
Amantes de la musica, y del baile del quemeimportismo, la señora quimica se decidio jugar con sus corazones. Miradas vienen y van en medio de una de esas fiestas donde pierdes la memoria.
De repente un abrazo desconocido, hizo enfurecerla, sin darse cuenta que el sujeto era el. El que le pintaba las ilusiones en medio de las clases, el que amaba en silencio.
Eh...
hola...
jajaja...
(media hora de una conversacion que no tenia sentido pero que era mas importante que la propia vida)
Asi empezo cupido a jugar voodoo con dos almas sin rumbo, llenas de ansiedad de disfrutar lo que pasa cuando las canciones tienen alto volumen en el pulso.
salimos?